Los valientes también lloran

Cuando llegué frente a ella, su carita estaba llena de miedo, -lloraba y lloraba-,  y hasta se tiró al piso de sólo pensar en lo que le esperaba. Te confieso que yo también estaba temeroso, incluso dudaba de si sería lo correcto. Mi hija tirada en el piso junto a su cama, con los brazos cruzados y sollozando… Seguir leyendo Los valientes también lloran