Aunque no lo puedas ver

Julio salió impactado de su terapia. ¡Ahora resulta que sus papás lo abandonaron por amor! Definitivamente su psicólogo estaba alucinando… Cuando Julio nació, sus padres lo dejaron a la entrada de un templo. Unas monjitas lo recogieron y se lo regalaron a una mujer gringa que estaba de vacaciones en Comalapa, un pequeño poblado chiapaneco… Seguir leyendo Aunque no lo puedas ver