12 tips para ayudarte a mejorar como papá o mamá

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Para comunicarte con tus hijos, primero hay que verlos.

Lo mejor que me ha pasado en la vida es ser papá;
sólo que mi linda hija no traía instructivo, ni manual cuando nació.
Parafraseando al trovador: al andar se hace camino, te haces papá al caminar.

Te comparto 12 tips para ayudarte a mejorar como papá o mamá,
todos ellos los he recopilado en talleres y conferencias impartidos a padres de familia.
Toma lo que te sirva…

1. Lo fundamental ya se los diste: Vida
Haz una lista con lo mejor que puedes darle a tus hijos:
afecto, tiempo, dinero, vivienda, seguridad, valores, alimento, educación, salud, diversión, ropa.
Todo ello es posible gracias a lo esencial: Tienes hijos. ¿Te imaginas cómo sería tu vida sin hijos?

2. Tus papás te enseñaron a ser papá… pero en el siglo pasado.
Un rasgo de los papás de hoy es que necesitamos estar en mejora continua,
o te aclimatas o te aclimueres.
La velocidad y el cambio son signos de los tiempos modernos,
así que flojitos y cooperando en el acompañamiento de los hijos.

3. Tus hijos ven, tus hijos hacen. ;D

4. Tu familia funciona como tu cuerpo, todos están conectados.
Si tú estás bien, tus hijos estarán bien. ¡Cuídate!
Es simple si te imaginas a ti mismo como un árbol:
Date cuenta que si tú estás desconectado de las raíces, las ramas se secan,
no hay flores y no das fruto. Tu eres el árbol y tus hijos las ramitas. Por eso, ¡Cuídate!

5. Mantén un equilibrio entre amor y orden.
Orden sin amor es el desierto… si sólo controlas y ordenas a tus hijos, los asfixias.
Amor sin orden es Inundación… si sólo das caricias y permisos, les falta seguridad.

6. El conflicto en tu familia es un ajuste para crecer.
¿A que no lo habías visto de este modo? No le tengas miedo al conflicto, significa que tu familia está viva…
Y hay diversidad. Mientras tus hijos crecen, también crecen en conciencia y en libertad, eso te pone nuevos retos en el manejo de límites y permisos.

7. Los límites son abrazos y dan seguridad a tus hijos.
Graba esto en tu corazón: LOS LÍMITES SON ABRAZOS (no te creas, a mí también se me llega a olvidar)
Si miras bien, un abrazo tiene el justo equilibrio entre el amor y el orden.

Por cierto: Evita los límites blandos
Como cuando dices NO y tu hijo lee: “sí, tal vez o quizá”.
O cuando tienes qué repetirle una y otra vez las cosas hasta que le gritas.
Ups! También me ha pasado a mí! Ser papá es aprender caminando en el camino de la vida.

8. Los límites van cambiando según la edad de tus hijos.
“Oye, ¿y qué es un límite firme?” Es un límite con 5 características:
* El mensaje o la norma se centra en la conducta, no en la persona.
* Sé lo más concreto posible, “ve al grano”.
* Habla con calma, no hace falta gritarle si eres firme.
* Si es necesario, dile la consecuencia que traerá el incumplimiento del límite.
* ¡Y cúmplelo!
Cuando tu hijo sabe que cumples lo que dices, respetará la norma.

9. Sé asertivo con tus hijos: Ni agresivo, ni sumiso.
Tus hijos necesitan que tú seas su padre o su madre; el único que tienen. No te salgas de tu lugar.
Decía Benjamín Franklin que leyes demasiado suaves nunca se obedecen,
y demasiado severas nunca se ejecutan.
¿Cómo son los límites que pones a tus hijos?

10. Nunca hagas por él algo que pueda hacer por él mismo.
Me lo enseñaron en la escuela, pero lo confirmé con mi hija:
Nunca hagas por tu hijo nada que pueda hacer por sí mismo.
¿Cómo te va en esta prueba de confianza?

11. Escucha a tus hijos, especialmente lo que no te dicen.
No hables “a” tu hijo, habla “con” él.  Acuérdate cuando tu hijo era pequeño y decías: “No se oye nada de ruido con el bebé, algo está haciendo.”

12. Corrígelo en privado y pregúntate si eso lo fortalece o lo debilita.

De por sí es incómodo cuando te corrigen, ahora multiplica la vergüenza si te la hacen en público. Y de modo intuitivo cuestiónate si la corrección que estás haciendo lo ayuda a madurar o lo destruye.