Primero lo piensas… luego lo haces

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Primero lo piensas, luego lo haces…
El secreto está en ¡hacerlo!

Hay un curso para
tomar decisiones y es la VIDA misma.

Si lo miras bien,
la vida consiste en tomar decisiones todo el tiempo;
cada paso que das, cada palabra que dices,
cada instante de tu vida es una decisión.

Al final es lo único que te llevarás: experiencias y aprendizajes,
entonces viene tu graduación y le llaman muerte…

Recuérdalo siempre: Has venido a este planeta a aprender a elegir,
regándola, atinándole y volviéndola a regar.

Lo esencial de esto se resume en una palabra:                                

¡Atrévete!

Si siempre haces las cosas del mismo modo,
¿Por qué esperas resultados diferentes?

Si siembras piedras,
no esperes cosechar manzanas.

Si vas al norte, ¿por qué esperas llegar al sur?

¡Atrévete a hacerlo diferente!

Si te equivocas,
corriges y lo vuelves a intentar.

Como dice la canción: “al andar se hace camino, se hace camino al andar”.

Imagina tu vida como una película,
¿SABES CUÁL ES LA TRAMA?
OJO: No lo que tú quisieras que fuera,
sino lo que realmente ha ocurrido en tu película.

Mira hacia atrás lo que has hecho,
las cosas que te han ocurrido,
lo bueno y lo no tan bueno,
y verás la excelente película que estás protagonizando.

Si mi vida fuera una película se llamaría: “Sin raíces no hay frutos”
La trama sería: Un adolescente descubre casualmente que fue adoptado
y que sus padres se divorciaron cuando él era un niño.
Se siente engañado y ante el abandono del padre original,
busca respuestas en la política, en la religión, en el esoterismo…
hasta que tiene una bella hija y comienza a vivir su propia paternidad.

En el clímax de la película, se da el mágico reencuentro con su padre biológico
acompañado de su hija, la mamá de su hija y un tierno bebito que fue abandonado por su papá.

La escena final es una Navidad en Disney…
Y mientras abraza a su hija, mira el castillo de las princesas, donde llorando dice:
“Misión cumplida! Ya no tengo pendientes en la vida!”

Así como yo lo hice, tú también puedes escribir tu película personal.

Te sugiero un ejercicio para practicar el principio de
Pienso, luego actúo:

Piensa en una acción concreta y sencilla para mejorar este día…

Ejemplos: Visitar a tu madre, Pedirle dinero a tu papá, Escombrar tu recámara, Actualizar tu currículum, Leer el capítulo de un libro, Tomarte un café con un amigo, Comprarte un helado, Hacer tu tarea, etc.

Ahora: ¡Hazlo!

Diariamente realiza este ejercicio y verás cómo te entrenas en el cumplimiento de tus ideas y de tus sueños.

Aprende a escribir la película de tu vida!  Haz clic aquí:  EVOLUCIONA TU VIDA! 

Jesús Piña
Invierte en tu vida