El mal o el drama de la libertad

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La prueba del guerrero es atreverse, aunque se equivoque.
Tomar el miedo y convertirlo en su aliado para crecer.

Haz que tu vida florezca! Mira cómo haciendo clic en:
ÁMATE Y ATRÉVETE!!!

En esta ocasión quiero ofrecerte algunas notas sobre el origen del mal y tu libertad personal,
más abajo encontrarás algunos de mis comentarios durante mi programa de TV.

Este programa de TV lo podrás ver en la PANTALLA UBICADA AL FINAL de esta página…
Si no puedes visualizarlo en tu buzón de correo, haz clic aquí par verlo: www.jesuspina.com/libertad

Que lo disfrutes!

Si tuvieras libertad absoluta para hacer lo que quieras,
(sin culpa, ni remordimiento, sin castigo y sin pena)
¿Qué es lo que harías?

El bien y el mal,
sólo se pueden dar en el libre albedrío.

Es más sencillo obedecer, que ser libre.
Es más fácil depender de otros,
que abrirte a la incertidumbre de tus decisiones.

El precio de la libertad:
Competir para conseguirte a ti mism@
Mira el video: Liberación

¿Por qué parece que a la gente que se porta mal, le va bien?
¿Y a la que se porta bien, parece que le va mal?

Es sólo apariencia…
En el fondo, hay una relación de causa y efecto:
Si siembras odio, cosecharás odios,
si siembras afecto, cosecharás afecto.

Sin vilano, no hay película.
Los malos son necesarios para entender el drama de la vida.

¿Cuáles son los villanos en la película de tu vida?
Por cierto: Son malos desde tu mirada.

Tú también eres villano para alguien más, ¿lo habías pensado?
Cuestiónate: ¿Para quiénes eres el malo o la mala de su película?

Si crees que a los malos les va muy bien,
¿por qué no te portas mal?

¿Realmente eres libre?
¿Cómo eres tú frente a tus tentaciones?

Sólo puedes hacer el bien o el mal,
porque cuentas con libre albedrío…
y hay que pagar el alto precio por ello:
Responder por las consecuencias de tus decisiones.

¿En qué momentos te has sentido plenamente libre en tu vida?
Siempre que decides, hay consecuencias deseadas y no deseadas.

Date el permiso de transgredir,
y de ir más allá de tus límites.

Hay un tiempo para conservar y otro tiempo para romper.
En ocasiones, es necesario ser un poquito malo para crecer.

La obediencia y las reglas tienen ua utilidad:
Darte seguridad y mantener unido al grupo.

En una dinámica donde cada quien hace lo que quiere
todos saldrían perdiendo.

Al respetar al otro, me respeto a mí.
Respeto las leyes como un acto de sobrevivencia.
Pero las leyes se hacen viejas,
y es tiempo de cambiarlas, de transgredirlas,
de romper con ellas para evolucionar.

No podemos vivir sin reglas,
aunque ellas deben permitirte crecer como persona humana.

Hay quien obedece por pura conveniencia
y quien se porta bien, por miedo.

¿Para qué obedeces tú?

Tú cedes un poco de tu libertad
para que todos podamos estar juntos sin dañarnos.

Si quieres que alguien te obedezca,
infúndele miedo.

Las reglas son como tu ropa:
Es necesario que cambien conforme vas creciendo.

¿En qué momentos de tu vida te has portado mal?

La única forma de crecer como hombre y mujer
es rompiendo poco a poco las reglas.

¿Qué es lo que ahora tú quieres hacer diferente
a como lo ordena la tradición de tu familia?

Hay un tiempo para romper las reglas
y otro tiempo para obedecerlas, porque funcionan.

¿Tú alguna vez te has sentido rechazado o excluído?
Esa experiencia que sientes es un mecanismo de control social.

A veces las reglas hay que romperlas
no sólo para que tú crezcas,
sino para que tu grupo crezca también.

Cuando rompes, honrando a tu familia,
a la larga, ellos te vuelven a integrar.

“Cuando una ley es injusta,
lo correcto es desobedecer. (Gandhi)
Hacerlo diferente…

¿Tú qué quieres?
Y lo que quieras, asúmelo con todas sus consecuencias.

LIBERTAD:
“En su honor, lo haré diferente.
En su honor, lo haré a mi modo.
En su honor, seré libre.”

¿Cuál es tu tiempo de libertad?

Este programa de TV lo puedes disfrutar aquí, en la pantalla de abajo:
Si no puedes visualizarlo en tu buzón de correo, haz clic aquí par verlo: www.jesuspina.com/libertad

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Jesús Piña
Invierte en tu vida