Cuando llegas a los 11

Share

Crecer es difícil a cualquier edad…

 

Cuando leas esto querida hija, ya habrás cumplido 11 años. Estoy contento de verte crecer… eso sí, duele un poquito porque me toca adaptarme a tus nuevos gustos, inquietudes, deseos y circunstancias ya no de una niña, sino de una señorita muy linda.

El 11 es un número especial, significa cambio. Cuando yo llegué a esa edad ingresé a 6° de primaria. ¡Wow! ¡Ya era de los grandes en la escuela! Pero también me di cuenta que mi cuerpo se volvía diferente. No te apures, todos los niños y las niñas pasan por eso; ¡bueno! todos los adultos que conoces también han vivido esa transformación. Es un poco como la oruga que se vuelve mariposa, estás aprendiendo a volar con tus propias alas.

Por eso, quiero regalarte 11 tips para tus 11 años cumplidos. Toma lo que te funcione y lo que no, pues déjalo ir…

 1. Una noche, antes de irte a dormir, te dije: “Te hemos entrenado para ser libre”. Hoy es más cierto que nunca. Eres libre hija mía y para mí está bien así. Hagas lo que hagas con tu vida, siempre contarás conmigo. “¿Y si me equivoco papi?” Siempre contarás conmigo.

2. Tienes derecho a sentir. Te darás cuenta que a veces estarás muuuy alegre, y después triste, en otros momentos enojada. ¿Qué hacer? Sólo déjate sentir. Es como subirse a la Montaña Rusa, subes, bajas, das vuelta, avanzas despacito, luego rápido; pero al final, llegas a la meta. Por cierto, ¡te felicito porque ya te subiste a la Montaña Rusa!

3. Cuando eras un bebé, tu mamá y yo te bañábamos. Hoy te bañas solita. Y así será para muchas cosas más, cada vez nos necesitarás menos; y eso es muy bueno, significa que estás viviendo a tu modo único y especial, la vida es tuya y mereces vivirla como tú quieras.

4. Para nosotros los papás hay una prueba dificilísima: La prueba de la confianza. ¿Sabes? Cada vez habrá más cosas que sólo guardarás para ti, como tu correo electrónico, tu diario, tus cartas, tus sentimientos y anhelos. Como papá te digo que confío en ti, porque confío en lo que te hemos enseñado desde que naciste. Y si un día no confío en ti, tienes derecho a reclamarme, o si lo prefieres de otro modo, recordármela para que no se me olvide.

5.  Si un día miras a tu mamá o me miras a mí como diciendo: “¡mis papás no son como yo creía!”, pues… ¡Bienvenida al mundo real querida hija! Has descubierto que tus papás somos humanos y no superhéroes. Eso sí, nuestro amor por ti seguirá siendo hasta el infinito y más allá, es decir, ETERNO.

6. De pronto, una parte de ti querrá volver a ser una niñita. Una vez me dijo una paciente de 13 años que tenía miedo de crecer, que deseaba ser chiquita otra vez.   Si esto te pasa, no te apures hija, se llama nostalgia. Y hay un montón de personas que llegan a sentirse así, a mí me ha pasado también. La nostalgia es el deseo por regresarte al pasado, sobretodo a los buenos momentos que tuviste. Si un día te sientes con nostalgia, ve con tu mami o conmigo y pídenos un abrazo. Eso te ayudará.

7. El adolescente es rebelde… ¡aunque tú lo has sido desde chiquita!  Y como cantaba RBD (a ti te gustaban mucho sus canciones): “Y soy rebelde, porque no sigo a los demás… Y soy rebelde, cuando no pienso igual que ayer.” Pues así es hija, tu rebeldía es el modo en que quieres hacerte única e irrepetible en este maravilloso planeta. (te diré un secreto: yo sigo siendo rebelde, pero no se lo digas a nadie.)

8. En tu camino te vas a encontrar nuevos amigos y amigas. ¡Disfrútalos mucho! Es de lo mejor que te pasará en estos años. Ahí tienes a mi amigo Jean, que lo conozco desde hace muuuucho tiempo. Sólo prende tus antenitas ante algo muy importante: Ningún amigo o amiga pueden decirte qué hacer con tu vida. Y menos pedirte algo que vaya en contra de lo que tú quieres o piensas. Los mejores amigos respetan que seas distinta a ellos.

9. Te contaré algo que ocurrió cuando ibas en el kinder: un niño de 3 años te dió un besito en la mejilla y yo me enojé mucho! “¡Cómo! Un sapo besó a mi princesita! “ Hoy, a tus 11 años, cada vez te gustarán más los sapos. ¿Pero qué le puedo hacer? Respirar profundo y recordar que es tu derecho: Habrá personas que te gusten y eso es bueno.

10. Desde que naciste aprendí algo del amor de papás: Estoy aquí para ayudarte a ser lo que tú quieras, no para que seas lo que yo quiera que seas. Es parecido a cuando te llevaba a pintar tus vitrales al Parque México. ¿Quién escogía el modelo de vitral? ¿quién decidía cómo pintarlos? Así es hija, TÚ, SÓLO TÚ; aunque yo fuera el que pagara la cuenta.

11. Y para cerrar los 11 tips que te regalo en tu cumpleaños 11, escogí una frase ya aprendida por ti. Hoy te la escribo con mucho cariño y te lo reafirmaré siempre:

 

 

 

 

 

 

 

     ¡QUERIDA HIJA, ME VEAS O NO ME VEAS, YO ESTOY CONTIGO!

 PD: Te regalo la canción de RBD, haz clic en: REBELDE 

Jesús Piña

Ya casi me olvidaba de mi comercial! Haz clic aquí: QUIERO MEJORAR MI VIDA