Cámbiate de ventana

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“La gente no tiene idea de hasta qué punto es arrastrada por el miedo. Este miedo no es fácilmente definible. Hay momentos en que este miedo se vuelve casi una obsesión.” (George Gurdjieff)

Seré directo: Si ya sabes lo que necesitas hacer para mejorar tu vida, ¿por qué sigues igual? Si ya lo has intentado muchas veces, ¿por qué no funcionan tus remedios, soluciones y esfuerzos?

Quieres bajar de peso, encontrar trabajo, aumentar tus ingresos, mejorar tu salud, conseguir pareja… ¡y nada!

Lees libros, tomas cursos, pides ayuda, vas a terapia, recibes información útil emocionándote con ella… ¡pero vuelves al mismo lugar!

Ya hasta te leíste “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, “Tú puedes sanar tu vida” ,”El secreto”, “¿Por qué los hombres aman a las cabronas?”  ¡Y de nuevo nada!

A mí me ha pasado y se siente horrible. Uno no sabe si lo engañaron, si naciste para perder, o si ya traes un karma que te condenará para siempre.

Esta vez sólo quiero regalarte una llave más del enorme llavero guardado en el bolso de tu corazón. OJO: Como es una llave, métela en el cerrojo de la puerta que deseas abrir, y si el universo conspira a tu favor,  tal vez te bendiga con la clave correcta. ¡Sólo inténtalo!

La llave es sencilla: Cámbiate de ventana para mirar el mundo.

En forma elegante significa realizar un cambio de paradigma, de tu modo de ver e interpretar el mundo. Uso la esclarecedora imagen de una ventana porque me permite ponerte un ejercicio:

Detente un momento en tu lectura, levántate y párate frente a una ventana. Observa a tu alrededor. Después cámbiate a otra ventana y haz lo mismo, observa y OBSÉRVATE. Puedes hacerlo con más ventanas.

¿Lograste verlo? ¿alcanzaste a sentirlo? ¡El mundo es otro en cada ventana!

¡Bueno! Es otro y es el mismo, lo interesante es que cambió tu manera de percibirlo y de VIVIRLO. Ahí te va lo profundo de todo esto: Cambiaste tú. 

Decía Einstein: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.”  Y los prejuicios son cada una de las piezas del rompecabezas de tu paradigma personal. Por eso, para tener resultados diferentes, hay que tener pensamientos y acciones diferentes, desarmando tu rompecabezas para re-crearlo de nuevo. Es más fácil cambiarte los zapatos que alfombrar todo el suelo. Más fácil o mejor dicho, menos difícil, pues el cambio te exige un enorme esfuerzo, te reta a un sobre-esfuerzo 

Igual que tú soy un manojo de prejuicios; nada más que unos pocos lo reconocen y la mayoría nunca los ve. El sobre-esfuerzo es una cualidad del héroe, una señal del que se atreve a cambiar, parándose frente al espejo, mirándose desnudo, al tiempo que se dice: Te veo y te acepto tal y como tú eres. Es ahí cuando resuena la firme voz de la vida proponiéndote una locura: Muévete!

Me acaban de enseñar algo muy sabio: Todo lo que deseas está ahí para tomarlo. Si no lo haces tú, nadie podrá hacerlo por ti, y ahí se quedará esperándote por toda la eternidad.

¡Muévete de ventana en ventana y seguramente la vida te entregará sus regalos!

Si te atreves a cambiar tu ventana para mirar el mundo, haz clic en:

Hoy lo haré diferente… Hoy lo haré a mi modo. 

Jesús Piña