¡Gracias Patria!

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Soy mexicano, así que en el cumpleaños bicentenario de mi pueblo quiero escribir:
¡Gracias Patria!

De la profundidad de mi corazón y del corazón de los distintos pueblos que formamos México,
Brota un grito de esperanza y tierno agradecimiento a nuestra patria.
A Ella, Madre Patria, Madre Tierra,
Coatlicue-Guadalupe le quiero hablar.
Y lo hago tuteándola porque así se le habla a quien se ama.

Larga ha sido tu travesía por la historia…

Comenzó con aquellos habitantes del país del hule,
Los olmecas, madre cultura,
Cuna de Mesoamérica, civilización del Maíz.
Hay nostalgia en tu cielo al recordar tus años mozos.
Soñabas en el futuro, imaginabas un pueblo digno y libre;
Así te lo auguraba la profecía azteca:
“En tanto que permanezca el mundo
No acabará la fama y la gloria de Mexico-Tenochtitlan.”

Pero la Conquista rasgó tu inocencia y aprendiste que soñar puede ser doloroso.
Aún hoy no te repones del difícil tránsito
Que significó convertirte en mujer mestiza,
México profundo, llamada también Nueva España.

Llueve… ¡No llores!
Triste llanto de septiembre que inunda campos,
Montañas, ciudades, pueblos y aldeas.
A pesar del ultraje
Sigues viva, plena de esperanza.

Acuérdate de 1810.
Tú engendraste una generación de hombres libres,
Para que te hicieran libre, libre de verdad.
Hijos tuyos a los que la esperanza les nació peleando,
Sentimientos de la nación que deseaba ser ella
Y no lo que le imponían desde el Oriente conquistador.

Y en 1821 comenzó el penoso camino de aprender a vivir con independencia.
Laberinto decimonónico donde un pueblo quedó en medio de dos fuegos.

Y tú, patria suave, dulce y amorosa,
Tuviste que cargar con la pena de una lucha entre hermanos,
Y tuviste que enfrentar a los invasores de cualquier parte que buscaban expropiarte el alma.

Sin embargo, siempre has tenido hijos que te defiendan.
Desde los corazones más humildes del pueblo trabajador,
De los pobres de esta tierra mía,
Han brotado muchos Hidalgo,
Morelos, Juárez, Zapata y Villa;
Ellos lo dieron todo por ti.

Y todavía hoy somos multitudes anónimas,
Voces que no se oyen,
Rostros que no se miran,
Pero almas que vibran y trabajan por ti.

Soy sencillamente un mexicano
Que te da gracias por cobijarme con tu cielito lindo,
Y dotar de pertenencia, identidad y sentido mi existencia.

Por ti he nacido y por ti quiero vivir,
Porque tú vives en el pueblo, mi pueblo alegre,
Ese que en su dolor ríe,
Un pueblo que se merece un mejor vivir.

Porque podrán arrancar tus frutos,
Cortar tus ramas y quemar tu tronco,
¡Pero nunca, nunca jamás,
Podrán destruir esas tus raíces!